Camino por la gran alameda de mi ciudad… la humedad otoñal, mezclada entre las hojas del piso… crea un olor a… olor a humedad… es lo único que puedo oler…
Me encanta caminar solo deambulando de lado a lado por las calles nocturnas cuando todos se encierran en sus casas y otros corren a descansar para mañana seguir en esto…
Yo no soy, tan distinto a los demás, mañana de seguro nada nuevo habrá y levantarme apenas suene el despertador, me reagrupa junto a todos….
De paso por calle y calles, nada de otro mundo, una persona cierra la reja con llave, una mujer de bolso y carpeta en mano detiene un taxi y sube. Es fantástico ver como, de noche el temor convierte a la discriminación en una poderosa arma para la sobrevivencia. Al parecer te ven llegar caminando solo y eres como un espanto… un ladrón un violador o asaltante.
¡Que loco justo con las sirenas de ambulancia resonando allá atrás!
¿Que busco en mí caminar?
Busco despegarme de este mundo, tan rutinario y aburrido… día a día… paso a paso.
Busco liberarme de este mundo, tan cotidiano donde todos encerrados en nosotros, formamos un mundo de encierros.
Es tranquila la noche, silenciosa y extrañamente singular.
¿Que la hace singular?
Si como todos los días para romper la rutina hago lo mismo…
¡Paradójico!
Para romper la rutina camino buscando algo distinto, observando a quienes vienen y van, pero pocos me ven… y aquellos que me ven, pasan como si nada.
A quien le hablo no me escucha, estoy solo caminando como todas las noches pero ahí esta ella.
¿La había visto antes?
Su resplandor me iluminaba de lejos y como una guía me atrajo sumido en una nube de paz…
¡Hola buenas…!
¡Hola! ¿Como estas? – pregunte –
Tranquila disfrutando la noche y preguntándome cuando llegarías… - dijo –
¡¡¡Esperándome!!! – exclame, con una risa en mi cara –
Si… - Contesto pausadamente -
¿Como sabias que pasaría yo por aquí?… solamente lo sabia. - dijo iniciando la charla –
Que conversación más agradable, su voz en el silencio de la noche me embrujaba y solo me perdí en sus ojos llenos de paz y cada palabra cada carcajada cada suspiro me recordaba que estaba vivo.
Si había logrado romper mi rutina y no era solo yo quien quería romper la rutina… nos habíamos encontrado, para iniciar un cambio, en nuestra monotonía…
Hablamos esa noche de todo y de todos, nosotros éramos el centro del universo y el universo mismo nacía al mirarnos a los ojos…
Después de casi una hora, volví a preguntar…
¿Cómo sabias que vendría? Ella sonrío dulcemente y su rostro se ilumino – diciendo-
Crees que eres el único, en sentir que algo le falta en su vivir. Vive para buscar y sigue buscando para poder sentirse ¡Vivo!
No seas egocéntrico y admite que también habemos más, muchos más y lo mejor de todo nos reconocemos solo al mirarnos…
¿Tan diferente somos del resto? - Pregunte –
¡Si! – Contesto, firmemente
Estas tan engolosinado esperando que te miren y no vez a gente como tú… que observa… cada vez que pasabas por acá, yo miraba desde este lado, pensando en como buscabas la aprobación de otros.
¿Y porque no me seguiste o hablaste? – Pregunte al instante –
Continúe buscándote, desde el otro lado… pero no pude dar contigo…
Tu elegiste el camino, y eso no depende de mí … - Respondió coquetamente -
No logro comprende, tenías vergüenza de acercarte… - Dije -
Tú eres quien se marcho y hoy nos reencontramos. ¡Hoy regresas a mí! – Dijo Iluminada -
……
….
Uuuuaaaaaa…. respira… respira…. ¡Tenemos Pulso!
...
“Lo tenemos de regreso, signos estables… esta estable”
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ ESTA VIVO !!!!!!!!!!
IDIOMA
lunes, 23 de febrero de 2009
viernes, 20 de febrero de 2009
"POSTURAS"

Me proyecto siempre a la cima, el objetivo no lo pierdo de vista y lo siento a mi alcance… desde mis inicios pude sentir que había llegado para cosas grandes, mis padres pensaron en eso, siempre entregándome lo mejor y preparándome para un futuro donde todos querrían pasarme por encima.
¡El camino al éxito es largo y se debe recorre paso a pasito! – Siempre lo recuerdo.
Con este tipo de crianza, se curtió mi espíritu competitivo, lamentablemente por cosas del destino, mi físico no me ha acompañado del todo, mi figura no siempre es estilizada o elegante, generalmente estoy inclinada, postura criticada y corregida por expertos. Este es mi punto débil, la postura, es aquella que me perturbada.
Recuerdo mis inicios cuando veía a otros, moverse de distintas formas ágilmente, siempre mi fijación era sus cuerpos, ellas podían moverse a todos lados, las posturas variadas, eran consideradas en todo tipo de actividad. Mientras tanto, pacientemente me debía reservar, solo para aquello donde mi grueso cuerpo me lo permitiera.
Pasó el tiempo y fui aprendiendo que las diferencias, son las que marcan nuestras fortalezas, ya no me acomplejaba mi cuerpo, pude ver mi real propósito. El puesto reservado para mi traía consigo grandes responsabilidades y con ello mayores satisfacciones, logrando tener en el trabajo mi propio espacio con una vista siempre privilegiada desde las alturas, muchos elogiaron el celestial paisaje que tenia desde mis ventanas.
Dirigiendo a diario un número impresionante de personas, con orgullo puedo decir que ayude a muchos a subir más alto…
Siempre en la vida hay gente que nos marca, nunca cruzamos una palabra pero si le preste siempre de forma silenciosa, mi apoyo. Él por muchos años se ubicaba a jugar junto a mi ventana, era solo un niño cuando pasaba tardes completas, mientras sus padres trabajaban, sumido con todos sus juguetes en mundos imaginarios. Lo vi crecer, sin querer oí la conversación donde se atrevió por primera vez a tomarla de la mano y contarle que sentía por ella. También estuve ahí cuando, después de una fiesta, pasado de copas, me dio un empellón saliendo él muy desfavorecido, golpeando fuertemente su cabeza y otras partes de su cuerpo. Ahora, que ya es todo un hombre, le veo llegar a visitar a su madre con unos chiquitines iguales a él.
En silencio soy testigo del paso constante del tiempo, del ir y venir de las personas que sumergidas en sus vidas, hacen todo por seguir escalando y se ponen en alerta cuando están bajando.
Aprendí en este largo camino, mi complejo en un principio ha sido mi real fortaleza y gracias a esta postura, he podido contemplar como la confianza depositada en mí, a estando conmigo en cada peldaño…
¡El camino al éxito es largo y se debe recorre paso a pasito! – Siempre lo recuerdo.
Con este tipo de crianza, se curtió mi espíritu competitivo, lamentablemente por cosas del destino, mi físico no me ha acompañado del todo, mi figura no siempre es estilizada o elegante, generalmente estoy inclinada, postura criticada y corregida por expertos. Este es mi punto débil, la postura, es aquella que me perturbada.
Recuerdo mis inicios cuando veía a otros, moverse de distintas formas ágilmente, siempre mi fijación era sus cuerpos, ellas podían moverse a todos lados, las posturas variadas, eran consideradas en todo tipo de actividad. Mientras tanto, pacientemente me debía reservar, solo para aquello donde mi grueso cuerpo me lo permitiera.
Pasó el tiempo y fui aprendiendo que las diferencias, son las que marcan nuestras fortalezas, ya no me acomplejaba mi cuerpo, pude ver mi real propósito. El puesto reservado para mi traía consigo grandes responsabilidades y con ello mayores satisfacciones, logrando tener en el trabajo mi propio espacio con una vista siempre privilegiada desde las alturas, muchos elogiaron el celestial paisaje que tenia desde mis ventanas.
Dirigiendo a diario un número impresionante de personas, con orgullo puedo decir que ayude a muchos a subir más alto…
Siempre en la vida hay gente que nos marca, nunca cruzamos una palabra pero si le preste siempre de forma silenciosa, mi apoyo. Él por muchos años se ubicaba a jugar junto a mi ventana, era solo un niño cuando pasaba tardes completas, mientras sus padres trabajaban, sumido con todos sus juguetes en mundos imaginarios. Lo vi crecer, sin querer oí la conversación donde se atrevió por primera vez a tomarla de la mano y contarle que sentía por ella. También estuve ahí cuando, después de una fiesta, pasado de copas, me dio un empellón saliendo él muy desfavorecido, golpeando fuertemente su cabeza y otras partes de su cuerpo. Ahora, que ya es todo un hombre, le veo llegar a visitar a su madre con unos chiquitines iguales a él.
En silencio soy testigo del paso constante del tiempo, del ir y venir de las personas que sumergidas en sus vidas, hacen todo por seguir escalando y se ponen en alerta cuando están bajando.
Aprendí en este largo camino, mi complejo en un principio ha sido mi real fortaleza y gracias a esta postura, he podido contemplar como la confianza depositada en mí, a estando conmigo en cada peldaño…
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